Soy mayor y tengo nietos. Los quiero con toda el alma y el corasao.
A veces me pregunto. ¿se darán cuenta ellos de que no fuí querida?. ´¿DAré yo a entender que necesito lo que ellos me dan, o sea amor, de una manera tan obvia que por eso me lo dan?
Recuerdo a mi abuelo. Lo recuerdo mucho.
Un día , estábamos él y yo solos en el jardín de su casa y yo le confesé que lo quería más a él que a mi padre. Que con él podía hablar y con mi padre no. Y además que mi padre me pegaba.
MI abuelo se levantó de la tumbona y me dijo " tienes que querer a tu padre".
Nunca más volvió a tener conmigo una charla tan íntima como aquella.
Nunca más porque yo no quería perder su amistad, su cariño, su ternura. Necesitaba de mi abuelo. Es cierto que él probablemente nunca abrazó ni besó a sus hijos con ternura. Me lo hacía a mi como veo que hacen muchos abuelos, porque tienen tiempo, paciencia, y sobre todo porque no son su responsabilidad esos niños, la son de sus padres.
En resúmen que a partir de ese día, no pude hablar más de ese tema.
¿qué buscaba yo hablando del tema?
En realidad no lo sé. No me acuerdo. No sé si lo que quería era que le diera un toque de atención a mi padre, o si quería que me dijera "quédate a vivir conmigo". No lo sé.
Supongo que fué mi último salvavidas y que estaba rajado y me hundí.
La casa de mi abuelo estaba encima de la playa. Yo bajaba todos los días, aunque lloviera. Y escuchaba el mar. Oía todo lo que el mar transmitía. Y yo me serenaba.
Nunca había leído un libro de autoayuda (supongo que no había nada publicado) pero instintivamente yo buscaba el mar.
Le doy gracias al mar por ayudarme a relajar. Por ayudarme a olvidar por unos momentos la vida que llevaba. Por hacerme sentir parte de esas olas que rompían contra las rocas. Y las rocas permanecían en pié. Como yo.
Supongo que mis sesntimientos ante la actitud de mi abuelo fueron tremendos.
Recuerdo que en esos días yo estuve recelosa de que se lo dijera a mi padre y este me pegara más aún. Tuve miedo de que se lo dijera a mi madre y no sé. Supongo que me reñiría o me reñiría y pegaría o me pegaría.
Pero tambien tuve miedo a no volver a estar con mi abuelo porque él no quisiera hablarme más.
Todos aquellos sentimientos turbulentos que sufrí durante aquellos días, los entierro en el cementerio de los sentimientos que duelen y que dolieron mucho más.
Se trata de enterrar aquellas cosas (sentimientos sobre todo) que nos hacen o hicieron sentir mal y queremos deshacernos de ellos. Es un buen método que funciona si se hace desde el corazón. Sé feliz el resto de tu vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario